La selección alemana se encuentra en medio de una crisis inesperada a pocas horas de su encuentro contra Paraguay, que se llevará a cabo este lunes en la fase de 32 de la Copa del Mundo 2026. Tras su traslado desde Carolina del Norte a Boston, donde jugarán en el estadio Gillette, el equipo alemán, que es considerado uno de los favoritos en esta eliminatoria, se enfrenta a un rival sudamericano por primera vez desde su última sorpresa en el torneo.
Desconcentrados
A pesar de su estatus como favoritos, Alemania llega con la presión de haber sido derrotada por un equipo sudamericano en su último enfrentamiento. Según reportes, el viaje del equipo se complicó debido a un inconveniente: uno de los jugadores olvidó su pasaporte, lo que provocó un retraso en su llegada al aeropuerto.
Mientras esperaban en las gradas del aeropuerto, el jugador, cuya identidad no ha sido revelada, tuvo que buscar sus documentos. En un giro inesperado, un conductor fue enviado para entregar el pasaporte a la pista, donde se lo entregó a un agente de seguridad. Este incidente ha generado preocupación entre los aficionados y el cuerpo técnico, ya que el tiempo apremiaba antes del crucial partido.
Más inconvenientes para Alemania
Por otro lado, el portero Manuel Neuer activó los detectores de metales en el aeropuerto debido a los clavos que tiene en su pie derecho, lo que generó aún más tensión en el ambiente. El entrenador Julian Nagelsmann no esperaba que el viaje se desarrollara de esta manera antes de un partido tan decisivo. Sin embargo, a pesar de los contratiempos, Neuer y el mediocampista Jamal Musiala se tomaron un momento para firmar autógrafos a los aficionados que los esperaban en el aeropuerto, mostrando su aprecio por el apoyo que reciben de sus seguidores.