Estados Unidos se impuso de manera contundente ante Paraguay, logrando una victoria de 4-1 que reafirma su posición como candidato fuerte en el Mundial. Desde el inicio del encuentro, el equipo local mostró una superioridad abrumadora, dejando claro que su rendimiento iba más allá de lo esperado. El primer tiempo culminó con un claro 3-0, y aunque el marcador final fue de 4-1, la diferencia pudo haber sido aún mayor si el equipo estadounidense hubiera estado más preciso en la definición de sus jugadas. Paraguay, por su parte, no logró cruzar la mitad de la cancha con efectividad, lo que evidenció la falta de respuesta ante la presión ejercida por el rival.
Estados Unidos dominó el primer tiempo con un juego abrumador
Durante la primera mitad, la selección estadounidense mostró un dominio táctico y físico total sobre Paraguay, anulando por completo cualquier intento defensivo del equipo sudamericano. La escuadra dirigida por Mauricio Pochettino controló la posesión del balón y el ritmo del partido, impidiendo que Paraguay pudiera realizar contraataques efectivos. Los mediocampistas norteamericanos ganaron la mayoría de los duelos individuales, lo que se tradujo en un juego casi sin oposición. El desempeño de Estados Unidos fue tan impresionante que el encuentro se convirtió en un verdadero espectáculo para sus aficionados.
Paraguay intentó reaccionar, pero fue en vano
En la segunda mitad, Paraguay intentó mostrar una respuesta, pero la intensidad del juego estadounidense no disminuyó. A pesar de los esfuerzos del equipo guaraní, el árbitro también se convirtió en un factor, anulando un tiro libre y una tarjeta a un jugador norteamericano por una falta que el VAR determinó como simulación. El descuento de Paraguay llegó en una de las pocas jugadas bien elaboradas, pero en el tiempo de descuento, Estados Unidos volvió a marcar, sellando su victoria. La actuación de Paraguay dejó preocupado a su entrenador, Alfaro, quien enfrentará un futuro incierto tras esta humillante derrota.